Proceso de adaptación ¿Cómo entender y ayudar a nuestros hijo/as?

El tema de la escolarización y sus procesos de adaptación es un tema que me parece increíblemente importante y el cual sigo viendo mucho desconocimiento y por qué no decirlo mucho sufrimiento tanto de los niños como de las familias.

Sé que el sistema tal y como está montado no ayuda y que los procesos de escolarización cada vez son más tempranos. Que los llamados “periodos de adaptación” en la mayoría de los casos no corresponde a ningún proceso de vinculación y por lo tanto de adaptación beneficiosa ni para los niños, ni familias ni profesores.

Todos hemos visto esos primeros días de niños llorando desconsolados, también hay niños que llegan contentos pero el entorno lo hace bastante desolador. Es cierto que pasado quince días y en algunos casos un mes o dos dejaran de hacerlo, pero eso no es adaptación, es Resignación y supervivencia.

Pero no solo las emociones afectan a los niños también a los padres, ya que remueve todo ese malestar que ha quedado en nosotros y posiblemente nuestras reacciones vayan en la misma línea que tuvieron en su día. El llanto desesperado despierta angustia, también a esos profesores con su vivencia personal y sus 20 niños a los cuales no puede atender ni tampoco consolar porque para ellos es una extraña.

Con esto no quiero que aparezca la maldita culpa a relucir, somos padres y queremos lo mejor para ellos/as, lo hacemos lo mejor que sabemos, solo me gustaría que si hay familias que desconocen, conozcan los procesos emocionales de sus hijos y que si quieren hacer las cosas de una manera más beneficiosa les dejen hacerlo. Porque si hay algo que me parece horrible es que se quiera y no se pueda.

Siempre que hablo con alguna familia sobre esto les pregunto si recuerdan como se sentían ellos cuando empezaron el colegio, la mayoría de la gente de mi generación empezó el colegio a partir de 4 años, muchas mamás no trabajaban. La mayoría lo recuerdan con horror, o no lo recuerdan (esto también es por algo, la mente borra lo que no quiere recordar) o lo cuentan tal y como se lo contaron ellos. Muy pocos cuenta la experiencia como algo positivo y feliz. Ahora que la edad de escolarización es mucho más temprana imaginaos la repercusión emocional.

Cada vez me llegan más consultas relacionadas con la escolarización y también escucho muchos comentarios de padres que se dicen a sí mismos y al mundo que todo está bien, que su hijo es un actor y que en cuanto se va se queda súper contento y cosas de ese tipo. Por eso me parece importante conocer el proceso.

Vinculo y Apego

Vinculo afectivo: Es ese que se establece entre padre/madre-bebé necesita de continuidad para desarrollarse y también necesita seguridad, sensibilidad y coherencia en las respuestas de los padres a las demandas de sus hijos. Pero sobre todo necesita presencia y disponibilidad afectiva.

La conducta de apego continúa en el tiempo y se activa ante situaciones diversas de inseguridad. Antes de los tres años los niños suelen reaccionar ante la separación del vínculo en tres fases:

 

  • Viva protesta: Protestan para restablecer la seguridad perdida de mamá o la figura vinculante.
  • Desesperación: No aceptan consuelo externo, lloran anhelando el contacto que han perdido.
  • Resignación: Renuncian y se instala la apatía emocional. Ya no protestan.

En esta fase pueden aparecer otros síntomas que somatizan su malestar como rechazo a la comida, vómitos, regresión en control de esfínter, descenso de sistema inmunitario que provoca catarros, otitis recurrentes, bronquitis……

La respuesta de los niños no son caprichosas, la separación resulta violenta para su sistema emocional, porque representa una amenaza para sus seguridad. Es una función de protección emocional que intenta evitar el dolor que experimentan ante la vivencia de soledad o inseguridad a lo desconocido.

Son respuestas que debemos escuchar para evitar el sufrimiento infantil, reflexionando y buscando otras alternativas menos estresantes para todos.

Proceso de adaptación

En este caso contaré mi propia experiencia. Mi hijo ha realizado dos adaptaciones, una a los 8 meses, con prisas, llantos y mucha angustia por todas las partes que trajeron consecuencias en la salud emocional y finalmente somatizó en enfermedades continuas.

Cuando decidí cambiar de vida para poder estar con él, le volví a escolarizar a los dos años y medio y el proceso fue maravilloso, porque realmente fue un proceso de adaptación real y respetuosa.

  • El proceso dura, lo que dura su integración, que corresponde a su propio logro y que se manifiesta con una actitud de disfrute, exploración y curiosidad en el aula.
  • No se trata de que se adapte sino que se integre con el grupo y se cree un vínculo seguro con su profesor.
  • Es fundamental hacer el periodo de adaptación con las figuras de apego en la propia aula. Los padres estamos sentados en un rincón, sin intervenir pero atendiendo las necesidades de nuestro hijo cuando no las solicite.
  • Cuando el niño comienza a integrarse pasamos a estar en el exterior, pero cerca por si nos necesitara (esto se suele dar en situaciones de llanto, conflictos con otros, un golpecito...)
  • Y por último se vincula con su profesor, sabe que no estamos pero se siente seguro porque ve y siente a su profesor como su figura de consuelo.

Este proceso puede durar 15 días o mucho más, dependiendo de cada niño se va valorando. No recomiendo tampoco alargar muchísimo el proceso, porque puede crear un efecto adverso en el que el niño sienta que su figura de apego pertenece a ese nuevo espacio.

Señales de integración

  1. Ausencia de angustia y llanto
  2. Ausencia de retraimiento y pasividad
  3. Exploración libre del entorno

Sé que hay muchas familias que quieren hacer las cosas diferente, también se que es mucho más costoso. Que las empresas e instituciones no lo ponen fácil, pero nuestros hijos tendrán un periodo de adaptación a lo sumo dos en la vida,  merece la pena hacer ese esfuerzo en algo tan importante para ellos y también para nosotros. (Hablar con la empresa, cambiar turnos, tele trabajar, coger vacaciones, etc.) .

También sé que en muchos casos la escuela no os permite hacer esto y para esto también os dejo una Lista con algunos consejos para acompañar de la mejor manera posible a vuestros peques en esos primeros días.

Y vosotras ¿Como recordais vuestro primer día?

Si tenéis alguna sugerencia, duda o consulta sobre este tema me podéis escribir por RRSS o por mail y estaré encantada de atenderos.

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