Dejar el pañal de manera respetuosa y divertida.

Se acerca el calorcito y  ya resuena en las cabezas de muchas familias la famosa frase «aprovecha el verano para quitarle el pañal».

El control de esfinter es un proceso natural que se produce cuando todos los organos implicados estan maduros para realizarlo. 

Cada vez me encuentro mas casos de padres con mucha angustia por este proceso y por consiguiente mas peques con procesos adelantados o con sufrimiento. 

No hace mucho que vivimos este proceso y por supuesto tambien tuve dudas pero me tranquilizó mucho ver cada pasito como un triunfo en su desarrollo y acompañarlo sin dificultades fue un crecimiento para todos. Os cuento como.

Lo primero hablaré de la presión, esa presión familiar, social, comparaciones, tiempos y edades para todo en los niños.

En mi opinión las comparaciones y las generalidades nunca traen nada positivo,  eliminan la individualidad y diferenciación en cada persona y en los niños con más razón. Ellos son dependientes en muchos aspectos y nuestro afán de clasificar y poner tiempo a todo ponemos una presión totalmente innecesaria y no les permitimos llevar su propio ritmo.

Creo que en gran parte esta presión es la causante de la preocupación que nos genera este tema y las grandes dificultades e interferencias que surgen en un proceso totalmente natural que a priori no tendría que tener ningún problema.

No quiero decir con esto que crea que el/la niño/a un día se quita solo/a el pañal y se pone hacer pis,  ni tampoco que sea en una edad concreta (suele ser entre los 2 y los 4 años), ni una estación del año, creo en la observación para saber que el niño/a está preparado/a mental, física y emocionalmente. Y nosotros somos responsable de  acompañar las emociones y los procesos de nuestros hijos/as 

¿Cómo sé que está preparado/a?

En esto como en casi todo en la crianza todo el mundo te dice como lo tienes que hacer y en la mayoría de los casos las informaciones se contradicen, te vuelven loca y al final te generan una inseguridad que tú no tenias. Por eso mi primer consejo es por supuesto informaros, leer, acudir a escuela de padres, preguntar, pero lo más importante es lo que tú crees que es lo mejor para tu hijo/a.

Nadie ama y entiende mejor a tu hijo/a como tú, así que coge la información que tu creas es más adecuada, pon tu esencia, tu instinto y seguro que lo harás bien.

Una vez que esto lo tienes claro y te sientes seguro/a llega la fase de ¿Como sé que está preparado/a? pues hay varias señales que te indicarán que físicamente está preparado:

  • "Me hago pis" o simplemente "pis"" cuando tiene la sensación y en ese momento se está mojando
  • "Estoy haciendo pis". No solo tiene la sensación de hacerse pis sino que ya es consciente del proceso y la acción de hacerlo.
  • Este es el momento adecuado para quitar dejar el pañal
  • Nota: Indico solo el proceso del pis porque normalmente el proceso de la caca es inmediatamente posterior por tener mayores implicaciones emocionales, pero cada peque es un mundo.

 ¿Cómo le acompaño? ¿Cómo lo hago? 

Antes de comenzar con el proceso tendriamos que ver en qué momento se encuentra (si no hay ningún componente emocional que pueda interferir)  ejemplos muy claros son cambios de colegio, de ciudad, un hermanito o cualquier cambio que suponga un esfuerzo extra. En estos casos me parece más prudente esperar porque tanto esfuerzo supondrá mucha carga y posiblemente será demasiado esfuerzo.
  • Comunicárselo: De una manera clara y sencilla, adaptando el lenguaje a su edad. Sin son menores de 3 años será con lenguaje muy sencillo y sobre todo comunicación no verbal, gestual y corporal.
  • Hacer participe: Elegir juntos el orinal, su ropa interior
  • Que sea divertido:juegos, leer cuentos, canciones

Nuestra experiencia:

Se lo dijimos de una manera clara, sencilla y haciendo referencia a lo que él ya sentía y que le sigue encantando decir «que ya es mayor» . Le dijimos que estaba preparado para dejar el pañal y que mamá y papá le iban a acompañar.

Previamente compramos un orinal con forma de váter  y calzoncillos que el mismo eligió, le contamos cuentos sobre la caca y el proceso de ir al orinal, pero sin saturar  ni darle demasiada importancia, si notan que para nosotros es muy importante porque no paramos de hablar de ello, para ellos será el doble y les supondrá una presión extra.

Las primeras veces estaba muy ilusionado, quiso hacerlo de pie y se salpicaba los pies y la ropa, esto le generó asco y miedo, por lo que cada vez que se hacía pis se ponía muy nervioso. Pusimos en marcha otro juego, consistía en dibujar con rotulador un monstruo, animal o lo que él quisiera y cuando hacia pis lo borraba, la idea era que tenía que apuntar al monstruo del miedo y desaparecía con su pis y funcionó muy bien pero a los días se cansó y se me ocurrió cantarle una canción inventada de un bombero que sacaba la manguera y así interiorizó el proceso.

Sin presiones, jugando y alentando en cada pequeño gran paso que iba dando.

Preguntas frecuentes:

¿Mejor orinal o váter con adaptador? Lo que a tu hijo/a le venga mejor y le guste. Normalmente el váter les suele dar más respeto, pero yo siempre pongo las dos opciones y son ellos/as los que lo marcan con su propia evolución.

¿Dónde le pongo el orinal? Al principio donde él/ella quieran, el lugar donde se sientan cómodos y poco a poco lo trasladamos al baño. )Los niños/as son pura imitación, permitamos que nos observen, que pregunten lo que necesiten saber).

¿Pañal de noche? Sin prisas, ellos marcan sus ritmos. Hay que dejarles probar aunque se hagan pis, para evolucionar hace falta poder experimentar.

En nuestro caso él mismo no quiso ponerse el pañal por la noche, le apoyamos y le dijimos que se despertaría cuando se hiciera pis y que si lo necesitaba nos podía llamar o hacerlo solito. Cuando tenía sueño profundo se le escapaba, poníamos empapadores, y protectores de colchón y sin ningún problema, Poco a poco fue despertándose, pero si hay días que se les escapa no pasa nada, no presionemos o hablemos mucho de ello, es un proceso natural, a veces hay muchos avances y a veces se va para atrás por cualquier motivo y también está bien, nos pasa a todos!

¿No quiere hacer caca que hago? La caca suele costar un poco más por que hay temas emocionales más profundos, pero como en todo el proceso paciencia, cariño y mucha imaginación. Es importante que le enseñemos la nuestra, que tiremos de la cisterna y vea como se la lleva el agua, que poco a poco vaya quitando los temores que puedan tener y como siempre lo que sea para hacer de esto también un juego que es como ellos se expresan. 

Ideas principales:

  • Información (lecturas, blogs, circulo de padres....) y vuestro propio criterio.
  • Confirmar las señales claras de que está preparado/a.Comunicárselo (dejar el pañal).
  • Que sea partícipe de su proceso (que elija el orinal, la ropa interior, etc).
  • Hacer el proceso divertido, un juego.
  • Acompañar el proceso, dejarle elegir, conectar con su emociones y darles nombre, ayudar si tiene alguna dificultad, mostrar seguridad.
  • Conectar con vuestro hijo/a, sin forzar, respetando sus tiempos, sus ritmos.

Ejemplos: Cundo se pone nervioso o tiene miedo, tratamos de tranquilizarle de conectar con su emoción y ver cómo le podemos ayudar, por ejemplo cuando no le gustaba mojarse, le dije que me parecía que no le había gustado mojarse los pies y que si quería podía hacerlo sentado o separar las piernas en los lados del orinal y se puso más calmado. Con la caca lo mismo le digo que le noto nervioso que igual le da miedo hacerlo en el váter porque es nuevo para él, le doy seguridad y animo a que lo haga pero si veo que le genera ansiedad no insisto.

Nosotros no hemos funcionado con premios, pero si nos hemos alegrado de sus logros y se lo hemos hecho saber.

No nos tenemos que olvidar que todos los niños sanos van a terminar haciendo pis y caca y el proceso de aprender a hacerlo con el mínimo estrés y sin interferencias es mucho más placentero para todos.

Como curiosidad os diré que en este proceso los niños sienten preferencia o incluso lo podemos presentar nosotros, actividades relacionadas con el agua y las texturas (arena, arcilla, plastilina). El control de esfínter como todo en los niños se refleja en el juego y los excrementos y la orina están muy relacionados con este tipo de actividades. Son actividades divertidas que además pueden favorecer el proceso.

Dejar el pañal no tiene por qué suponer un proceso difícil o un suplicio para los padres, siempre que se haga en el momento adecuado y acompañando en sus emociones y ritmos. Es un logro importante para tu peque y podemos hacerlo de manera natural y divertida.


 ¿Qué juegos o actividades se os ocurren para hacer divertido y atractivo ese momento a vuestros hij@s

¿Tienes alguna duda?

¡Escríbeme!

Contestamos rápidamente para que sigamos en contacto.