Como gestionar un divorcio o separación con hijos/as

El post-verano, una época de propósitos, de construir, de reflexión y transformación, y en ese transformar no es casualidad que sea la época del año que mas separaciones se producen.

El otro día a partir de algo personal estuve reflexionando sobre lo que deben sentir  padres e hijos en el proceso de separación, cuantas familias desconocen las figuras mediadoras o de prevención y que responsabilidad tan enorme estar informado para tratar de gestionar la separación o divorcio con el menor impacto emocional posible para el niño/a.

Porque separarse no es nada fácil, pero convivir en pareja tampoco y todo dependerá  como gestionemos la relación y los conflictos.

Y esta reflexión me llevó a este post, porque si hay algo que me parece importante es que tenemos que ser conscientes de que todas nuestras emociones y actos arrastran a esos espectadores inocentes que son los niños, por eso me parece tan importante la figura de orientación familiar (psicólogo, terapeuta…) previa a la separación.

Recomiendo esto porque hay parejas que lo tienen claro pero hay muchas que no, los conflictos, las dudas, las incertidumbres, los miedos, normalmente se llevan en solitario y perjudica mucho su relación y lo más importante  la de su hijo.

Antes de la Seperación

Cuando se tiene claro que la relación está acabada trabajar estos aspectos será beneficioso:

  • Es importante tomar conciencia, suelen aparecer sentimientos encontrados como rabia, cariño, impotencia. La verbalización de los mismos permite que se elaboren las emociones y que se rescaten aspectos positivos de la relación, respetando su finalización e inicio del duelo.
  • Respetar y facilitar el acceso al otro, teniendo en cuenta las necesidades emocionales del niño y sin romper vínculos con ninguno de los miembros ni con la familia (primos, abuelos, amigos).
  • Importantísimo evitar el conflicto sin resolver reiteradamente, acusaciones cruzadas o cualquier tipo de falta de respeto, sabiendo que en ocasiones es complejo y requiere de un ejercicio de autocontrol pero siempre tener presente que la prioridad es vuestro hijo.
  • Planificar la custodia: No se trata de quedarse con uno u otro, se trata de atender el derecho del niño/a en función de su desarrollo evolutivo y emocional en relación a cada progenitor.

Lo que me gustaría quedara claro es que no necesariamente una separación o divorcio tiene que ser traumático para los hijos, si se les permite libremente seguir estando con ambos, sin embargo normalmente hay una serie de consecuencias que en función de cómo afrontemos pueden cambiar totalmente.

  • Menores de 5 años: tienden a considerarse responsables del conflicto de sus padres.
    Todavia tienen inmadurez (egocentrismo) y sienten que ellos son culpables de que sus padres no se quieran. Suelen aparecer regresiones como hacerse pis, miedos, alteraciones del sueño, etc.
  • De 6 a 11: presentan tristeza, sentirse diferente de los demás, sentimiento de pérdida.
  • Adolescentes: dolor, depresión, ansiedad, conducta agresiva.

Estos síntomas reflejan temor a la perdida, si existe la participación continuada de los dos en su vida, evitaremos en gran medida que esa sensación sea intensa. El sufrimiento añadido no lo genera el divorcio en sí mismo, lo genera la dificultad de acceso a los padres y las desvinculaciones en su entorno.

Como afrontar la separación

Una separación representa una crisis evolutiva que va a dar lugar a otra manera de organización familiar, teniendo en cuenta esto existen tres modelos psicológicos en los padres:

  • De cooperación
  • De hostilidad
  • De aislamiento entre sí

De los tres el más beneficioso y menos conflictivo para todos es el cooperativo, los padres con este estilo se caracterizan por:

  • Hablar entre ellos con frecuencia sobre sus hijos
  • Procuran no interferirse mutuamente
  • Acuerdan funciones a desempeñar dentro de cada hogar respecto a los hijos

Y ahora queda…….¿Cómo se lo decimos?

  • Para mí lo más adecuado es hacerlo conjuntamente, si el niño es mayor de 3 años, que entienda que el amor está garantizado y que aunque no viven juntos le quieren igual como hijo/a.
  • Muy importante aclarar que no tienen la CULPA ni la responsabilidad, de vuestra decisiones de pareja pero qué vais a seguir siendo sus padres.
  • Discurso claro, sencillo y no dramático, que transmita seguridad que en esos momentos es lo que más necesitan.
  • Contar los cambios con claridad y también reforzar lo que no cambiará.
  • Debe saber que la familia extensa (abuelos, primos, tios, etc) no se separan.
  • Importante que puedan compartir algún espacio común como acudir juntos al cumpleaños, tomar un café al hacer el intercambio.
  • Anunciarlo unos días antes de realizar los cambios para permitir la expresión emocional de los hijos, dudas o miedos que puedan surgir de ambos padres hacia ellos.
  • Lo más importante escucharles, aceptar sus emociones y darles mucha seguridad ante el cambio que se les avecina.

Llevar este proceso de una manera cooperativa requiere de mucho esfuerzo pero es un ejercicio de responsabilidad como padres mas allá de sus propios estados emocionales que trae mayor satisfacción a todas las partes en este difícil proceso.

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